La finca agrícola El Clotet -antigua cantera de caliza de Cemex- es una explotación modelo, así como un importante sumidero de CO2 de la fábrica de Cemex en Alicante gracias a sus más de 50.000 árboles. Está previsto que la explotación recolecte en la presente campaña alrededor de 1.700 toneladas de naranjas y mandarinas.
La neutralidad climática es para Cemex un objetivo estratégico prioritario, que tiene como horizonte el 2050. Para alcanzar esta meta, la compañía trabaja en multitud de frentes e iniciativas transversales, que afectan a toda la actividad de la empresa.
La protección del entorno, la biodiversidad y los espacios naturales constituyen un pilar esencial de la lucha contra el cambio climático. Por ello, la finca agrícola de ‘El Clotet’, -antigua cantera de caliza de la fábrica de Alicante- es para Cemex un activo relevante por el potencial de sus más de 50.000 árboles frutales. Cada uno de estos ejemplares constituye un ejemplo de recuperación de un espacio natural y del ecosistema que acoge, además, cada árbol absorbe alrededor de 49 kilos de CO2 anuales.
Esta absorción de CO2, que se lleva a cabo mediante el proceso de la fotosíntesis a lo largo de las 130 hectáreas de árboles de ‘El Clotet’, mitiga parte de las emisiones generadas por la actividad de la planta de Alicante, ubicada en medio de este corredor de cítricos.
“La estrategia de descarbonización de Cemex contempla la preservación de la biodiversidad y del entorno como un pilar clave. Por eso, para nosotros es fundamental que esta cantera convertida en el complejo agrícola sea además de una explotación ejemplar en cuanto a producción, comercialización, rentabilidad, generación de empleo y actividad económica, que contribuya asimismo a reducir las emisiones de dióxido de carbono”, ha señalado Oscar Nasarre, director de Cemex en Alicante.
El secuestro de carbono, a través de un depósito natural como son los árboles, y el entorno natural contribuyen a la estrategia Futuro en Acción de la compañía, a la que se suman otras innovadoras iniciativas relacionadas con la producción, la fabricación y puesta en el mercado de productos diseñados para a construcción sostenible, la economía circular, las alianzas, el cuidado del agua o la promoción de una economía verde.
Cemex siempre ha priorizado en su estrategia empresarial su compromiso por rehabilitar y recuperar las canteras explotadas, necesarias proceso de fabricación. ‘El Clotet’, es un claro ejemplo de ello, una explotación citrícola que espera recoger este año alrededor de 1.700 toneladas de fruta de las que 700 corresponderá a naranjas y 1.000 toneladas a mandarinas. La mayor parte de la producción se exporta a la Unión Europea, Estados Unidos y Asia gracias a la garantía de calidad que ofrece la posesión del sello Global GAP. Este distintivo reconoce la utilización de las mejores técnicas de producción, la idoneidad de sus instalaciones, la seguridad en el trabajo, el respeto por el medio ambiente y la calidad de su producción.
La recogida de fruta de esta temporada se ha iniciado el pasado mes de octubre y concluirá en mayo de 2024. En este periodo se irán recolectando las diferentes variedades de cítricos que se plantan para poder ir recogiendo los frutos de forma escalonada a lo largo de la campaña.
La finca agrícola se puso en marcha en 1985 y a lo largo de estas más de tres décadas ha creado empleo y riqueza en la zona, además de adecuar su suelo a los terrenos agrícolas del entorno. También ha sido de utilidad para los estudiantes de la zona, que regularmente visitan las instalaciones de la fábrica, así como la finca para explicarles la política de Cemex en materia medioambiental y acercarles el proceso de fabricación del cemento, así como los usos del material de construcción más consumido del mundo después del agua. Determinadas zonas de la explotación también han servido para estudiar y realizar ensayos para afrontar las diferentes enfermedades y plagas que periódicamente afectan a estos cultivos.
Cemex está involucrada en multitud de proyectos de reducción de emisiones y captura de CO2 para descarbonizar su negocio. Recientemente, la Comisión Europea le ha concedido una subvención para llevar a cabo un proyecto con el que se reducirán hasta 406.000 toneladas de CO2 en su fábrica de Alicante. La planta cuenta además con una instalación que permite utilizar hidrógeno renovable y otra que prepara los lodos resultantes del proceso de depuración de algunas de Alicante para convertirlos en combustible. Todo ello con el objetivo de reducir el uso de combustibles fósiles, así como sus emisiones de CO2 asociadas.