En un contexto marcado por el incremento sostenido del precio de la energía, especialmente en la época estival, y por la imperiosa necesidad de avanzar hacia una reducción efectiva de la huella de carbono, la eficiencia energética en la molienda de cemento se posiciona como un aspecto clave para mantener la competitividad de la industria cementera española. En este escenario, los aditivos de molienda deben entenderse como verdaderos catalizadores de ahorro energético, incremento de la producción y sostenibilidad medioambiental.
En PROQUICESA cuentan con una extensa trayectoria desarrollando soluciones químicas innovadoras con un enfoque integral del proceso de molienda. Su dilatada experiencia en plantas de cemento distribuidas a lo largo y ancho del territorio español demuestra, con resultados contrastados, que incluso en aquellas altamente optimizadas todavía existe un margen de mejora significativo mediante la combinación de un profundo conocimiento del proceso y el empleo de aditivos específicamente formulados para tal fin.
Sus líneas de producto ADITOR M (coadyuvantes de molienda) y ADITOR G (coadyuvantes reforzados, para demandas operativas particularmente exigentes), se diseñan precisamente para reducir el consumo eléctrico específico en los molinos y, al mismo tiempo, incrementar la producción y, por ende, la rentabilidad del proceso. Estos aditivos proporcionan ahorros energéticos de hasta 4 kWh por tonelada de cemento producido, con incrementos productivos reales que superan el 10%, sin incurrir en penalizaciones energéticas.
“A través de auditorías energéticas periódicas, monitorización avanzada de variables clave y ajustes dinámicos en la dosificación de nuestros productos, brindamos soluciones técnicas completas y adaptadas específicamente a cada planta y materia prima”.
Al margen de estas dos líneas de producto, cabe destacar que los aditivos de la gama ADITOR F (Quality Improvers y Super Quality Improvers), además de asegurar notables incrementos de las resistencias a compresión a diferentes edades, actúan también sobre la eficiencia energética del proceso, propiciando mejoras en el rendimiento de la molienda realmente sobresalientes. Así, los aditivos ADITOR F, además de actuar químicamente sobre la capacidad de hidratación del cemento y potenciar el desarrollo de resistencias a compresión a diferentes edades, desempeñan un importante papel en la física del proceso de molturación, mejorando la dispersión de partículas finas, reduciendo la aglomeración electrostática y evitando el efecto “coating”, con el consiguiente incremento de eficacia de los cuerpos moledores. Ello redundará en una notable reducción del consumo energético y de la huella de carbono inherente al proceso de molienda.
En PROQUICESA mantienen su compromiso constante con la investigación e innovación, asegurando una adaptación permanente a las condiciones del mercado energético y a las exigencias medioambientales. A través de auditorías energéticas periódicas, monitorización avanzada de variables clave y ajustes dinámicos en la dosificación de nuestros productos, brindan soluciones técnicas completas y adaptadas específicamente a cada planta y materia prima.
En definitiva, ante un mercado eléctrico cada vez más volátil, los aditivos de molienda desarrollados por PROQUICESA constituyen una herramienta esencial para la mejora sustancial de la eficiencia operativa de los molinos, y contribuyen decisivamente a la sostenibilidad medioambiental y económica de la industria cementera.
Porque en PROQUICESA no solo fabrican aditivos, sino que impulsan de forma integral y continua el progreso sostenible del sector cementero.



